domingo, 28 de enero de 2007

La marsellesa, de F. Rudé

François Rude: La Marsellesa
1833-1836, piedra, ca. 13 x 8 m.
Arco de Triunfo de l'Etoile, París.
Este grupo forma parte del programa iconográfico elaborado después de la Revolución de 1830 para decorar el arco de Triunfo de París, que se acababa de construir. El grupo de Rude se refiere a los voluntarios que el 1792 lucharon contra las potencias contrarrevolucionarias de Prusia y Austria que querían restaurar el absolutismo.
La escultura romántica se distingue de la neoclásica por los personajes, que expresan emociones violentas, y un estilo caracterizado por el movimiento intenso y exagerado, ejecutado a menudo con una técnica de boceto. La Marsellesa es un buen ejemplo de la escultura romántica del período, obra de uno de sus principales artistas.
El escultor, basándose en formas griegas y romanas, en fuentes modernas y en la composición barroca, carga de intensidad psicológica y física un acontecimiento contemporáneo. Los voluntarios franceses empuñan sus armas y se mueven rápidamente para defender sus fronteras durante la Revolución de 1792. Belona, la diosa romana de la Guerra, que evoca a la Libertad en el homenaje de Delacroix a la Revolución de 1830, La libertad guiando al pueblo, corona el masivo grupo de figuras que conduce ala batalla. Su pierna izquierda extendida hacia atrás impulsa su gran figura alada hacia delante, y su brazo y mano derechos estirados hacia delante, con la espada, crean una dramática diagonal que recorre todo el ancho del grupo de figuras. El motivo está repetido más abajo, en la espada del soldado del extremo inferior derecho, el joven que dobla el brazo izquierdo junto a él, y el hombro y el brazo derechos alzados de la figura cuyo torso y cabeza repiten en cierto modo los de Belona. El movimiento de avance en este relieve enérgico y profundamente esculpido está reforzado por la vaina vacía de la espada de Belona que vuela hacia atrás, mientras la postura de su pierna derecha, repetida en la postura de los soldados de más abajo, establece una unidad formal dentro del grupo. Debajo de Belona, el jefe de voluntarios, un hombre maduro, con barba y vestido a la romana, agita el casco para llamar su atención y coge por el hombre a un joven desnudo con casco que aprieta el puño izquierdo, y que representa a la juventud dispuesta a sacrificarse por la patria. Detrás, a la izquierda, un soldado toca la trompeta para avisar y otro tensa su arco. Sobre el grupo y a la altura de los pies de Belona, la bandera francesa.
Las figuras de Rude recuerdan a las obras maestras helenísticas, como el Laocoonte, que sirvió de inspiración a Miguel Ángel cuando se excavó en Roma a principios del siglo XVI. La extraordinaria animación de las figuras y la densidad de la composición lograda mediante la exageración del gesto y el detalle anatómico tienen mucho en común con el ultrarrealismo de la escultura helenística. Las cabezas giran, los cuerpos se retuercen, los brazos y piernas se enredan siguiendo leyes que no son de este mundo. Sin embargo, la representación de detalles ultrarrealistas puede pretender aspirar en cierto modo al naturalismo. Las figuras de Rude, estrechamente relacionadas en un espacio poco profundo, "electrificadas" por una compleja estructura de luces y oscuridad, amenazan con estallar hacia delante y soltar sus amarras de ladrillo.
Fuente:
http://cv.uoc.es/~991_04_005_01_web/fitxer/perc86a.html